🌍 (y todo lo que vino después)
Cómo una película cambió nuestra vida para siempre
Hay decisiones que te cambian la vida…
y después está la noche en que vimos una película y decidimos dar la vuelta al mundo.
Todo empezó una noche cualquiera con Sabrina, en casa, mirando “A 60 km/h”, la historia de una familia uruguaya que se animó a recorrer el mundo en una Citroën Mehari.
Cuando terminó la película nos miramos en silencio.
No hubo discurso.
No hubo análisis financiero.
Solo una pregunta:
—¿Y si lo hacemos nosotros?
—¿Y si damos la vuelta al mundo?
No había plan maestro.
No había grandes ahorros.
No había certezas.
Solo una idea loca… y ganas.
Esa noche, sin saberlo, cambió nuestro destino.
✈️ La forma más rara de empezar una vuelta al mundo
Nuestra planificación fue tan poco convencional como la decisión.
En vez de comprar el vuelo de ida…
compramos primero el vuelo de regreso.
Sí. Tal cual.
Apareció una oferta increíble para conocer la Polinesia Francesa y no queríamos perderla. Así que compramos ese tramo sin tener todavía el primer destino ni el resto de los vuelos.
Solo sabíamos una cosa:
íbamos a dar la vuelta al mundo.
Desde ese momento, cada fin de semana se transformó en una misión:
- Buscar vuelos baratos
- Reservar alojamientos
- Ajustar presupuesto mochilero
- Armar rutas posibles
De a poco, casi sin darnos cuenta, el viaje empezó a tomar forma.
Hasta que llegó diciembre.
Mochilas listas.
Pasajes impresos.
Y salimos al mundo…

🇵🇪 Perú: donde la aventura empezó de verdad
Nuestro primer destino fue Perú.
Nada más aterrizar en Cusco, el primer Airbnb no pudo hospedarnos. Pero en lugar de dejarnos solos, el anfitrión nos acompañó personalmente hasta un hostal: Killaqente.
Ese gesto marcó el tono del viaje:
imprevistos… y gente increíble.
Recorrimos el Mercado San Pedro, caminamos por la Plaza de Armas, hicimos un free walking tour por Cusco y terminamos comiendo por 10 soles entre los dos.
Viajábamos con presupuesto mochilero.
Y el desafío nos encantaba.
🚐 Camino a Machu Picchu (y un cumpleaños inolvidable)
Salimos en una sprinter rumbo a la hidroeléctrica por el famoso camino de las mil curvas: precipicios, nubes atravesando la ruta y paisajes imposibles.
Desde allí caminamos por la vía del tren hasta Aguas Calientes.
Al día siguiente, el día del cumpleaños de Sabrina, subimos a Machu Picchu.
Llovía.
No se veía nada.
Todo cubierto.
Pero de a poco el cielo empezó a abrirse…
y apareció esa postal que habíamos visto mil veces.
Ese día entendimos algo:
Los sueños se cumplen… pero no siempre como los imaginaste.

Bajamos caminando miles de escaleras, agotados y felices.
La aventura recién empezaba.
🇺🇸 Miami: el contraste total
Después de un vuelo cancelado, llegamos a Miami de madrugada.
Lujo.
Autos deportivos.
Ocean Drive.
Playas perfectas.
Todo parecía sacado de una película.
Disfrutamos el contraste entre playas, supermercados baratos y paseos por Lincoln Road.
Pero el viaje recién comenzaba.
Desde Fort Lauderdale volamos a Europa.
🎒 Europa en modo mochilero
Europa fue una maratón de trenes, metros y caminatas infinitas.
Copenhague: frío, Nyhavn y atardeceres a las 15:30.
Londres: Abbey Road, Stonehenge y quedarnos sin saldo en la Oyster.
París: Torre Eiffel, Louvre, Notre Dame y Disney.
Praga: calles de cuento.
Suiza: Grindelwald y Lauterbrunnen con nieve.
Budapest: baños termales y noches vibrantes.
Italia: Verona, Venecia y un Año Nuevo inolvidable.
Cada ciudad sumaba historias.
Cada tren, una anécdota.
Cada día, un aprendizaje.
🇪🇬 Egipto e 🇮🇳 India: viajes que te transforman
Egipto fue impactante:
un hotel vacío justo frente a las pirámides, paseos por Giza y sensaciones encontradas.
India fue un choque cultural total.
Caos, bocinas, tuk tuk
Olores intensos.
Humanidad.
Amabilidad inesperada.
Frente al Taj Mahal, el templo del amor, le pedí compromiso a Sabrina.
En medio del ruido y el desorden, vivimos uno de los momentos más importantes de nuestras vidas.
🏝️ Asia y el paraíso
Maldivas nos regaló aguas irreales y días perfectos.
Nadamos con tiburones y recorrimos islas increíbles.
Después llegaron:
- Vietnam y Halong Bay
- Camboya y Angkor
- Bangkok y Chiang Mai
- Las islas de Tailandia
En Koh Tao manejamos moto y vimos atardeceres únicos.
En Phi Phi encontramos playas paradisíacas y miradores de película.
Cada destino era distinto.
Cada lugar, fascinante.
🌏 Oceanía y el sueño cumplido
Un error con una visa de tránsito para Australia nos obligó a reprogramar todo en el aeropuerto de Kuala Lumpur y comprar vuelos urgentes a Auckland.
Imprevistos que hoy son grandes anécdotas.
Nueva Zelanda fue calma.
Luego volamos a Bora Bora.
La playa más linda que habíamos visto en la vida.
Si el paraíso existe, está ahí, un sueño cumplido.
Después Isla de Pascua, sus moáis y el silencio del Pacífico.
El viaje llegaba a su final.
🌎 Dar la vuelta al mundo: lo que nos dejó
Después de:
- ✈️ 35 vuelos
- 🌍 5 continentes
- 🗺️ 20 países
- 🚐 Trenes, tuk tuks, ferrys y buses
- ❤️ Miles de historias
Podemos decir que sí:
le dimos la vuelta al mundo con mochila.
Volvimos con:
- Recuerdos imborrables
- Amigos nuevos
- Experiencias que nos cambiaron
- Sueños aún más grandes
Entendimos que el mundo es enorme…
pero también cercano.
Que hay gente buena en todos lados.
Y que los sueños lejanos muchas veces están a una sola decisión.
Nunca sabemos las vueltas de la vida.
Pero sí sabemos algo:
Lo mejor todavía está por venir.
Esto recién empieza.
Continuará… 🌍✈️


















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